27 de octubre de 2026
De Rivera al mundo
En Singapur 2010 conquistó el oro en salto ecuestre. A días de Dakar 2026, el jinete riverense recuerda su hazaña con lujo de detalles.6

La historia de Marcelo Chirico ocupa un lugar especial en el deporte uruguayo. En los Juegos Olímpicos de la Juventud de Singapur 2010, el jinete conquistó la medalla de oro en salto ecuestre y vivió una experiencia que, más de una década después, continúa recordando con orgullo.
En el marco de la cercanía de una nueva edición, esta vez en Dakar (31 de octubre al 13 de noviembre), el riverense repasó su camino hacia la consagración, las dificultades que debió superar y la emoción de representar a Uruguay en lo más alto del podio.
«Soy Marcelo Chirico, jinete. Hago deportes ecuestres, la disciplina de salto. Mi deporte consiste en saltar a caballo un recorrido con varios obstáculos y terminarlo en el menor tiempo posible», explicó al presentarse y describir las características de su especialidad.
Su clasificación a Singapur tuvo dos etapas. Primero compitió en Uruguay, donde terminó en el primer lugar, y luego viajó a Chile para disputar una instancia sudamericana. Allí volvió a conseguir el mejor resultado y se aseguró un lugar en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Singapur.
La competencia tenía una particularidad que la diferenciaba de los torneos habituales: los jinetes debían montar caballos asignados mediante un sorteo. Por eso, el desafío no consistía solamente en competir contra los mejores deportistas juveniles del mundo, sino también en construir rápidamente una conexión con un animal desconocido.
Un caballo especial
En Singapur, a Chirico le tocó Links Hot Gossip, un caballo que había sido trasladado desde Australia junto con los demás equinos utilizados en la competencia.
La primera impresión no fue la mejor, según recordó. «Cuando vi que me tocó ese caballo en el sorteo, no te voy a decir que me desanimé, pero el panorama no pintaba tan bien como esperaba», contó.
«Tuve que adaptarme yo mucho más a él que él a mí. Era un caballo bastante especial»
El jinete tuvo apenas dos o tres días para conocerlo y adaptarse a sus características. El animal tenía un temperamento difícil y se ponía nervioso cuando había otros caballos cerca, lo que obligó al uruguayo a cambiar su planificación.
«Tuve que adaptarme yo mucho más a él que él a mí. Era un caballo bastante especial, con un temperamento un poco difícil», relató en entrevista publicada por el Comité Olímpico Uruguayo.
La situación lo llevó a tomar una decisión importante antes de la competencia: no entrenar durante la última jornada de preparación. «Por ese temperamento difícil del caballo, al final el último día opté por no entrenar, ya que se ponía muy nervioso con la presencia de otros caballos cerca suyo», explicó.
«El calentamiento que hice todos los días de competencia fue muy específico para ese caballo. No hice uno habitual, pero fue una estrategia que tomé en ese momento y que funcionó perfectamente», destacó.
Del quinto puesto a la medalla de oro
Los Juegos tuvieron cuatro jornadas de competencia: dos por equipos y dos en la modalidad individual. En la primera, el equipo sudamericano terminó quinto, un resultado que no cumplió con las expectativas de sus integrantes.
«En la competencia por equipos, el equipo de Sudamérica no tuvo el mejor resultado. Quedamos quintos. Pensábamos que íbamos a quedar un poco más arriba», recordó.
Sin embargo, la prueba individual le permitió al uruguayo demostrar su capacidad y aprovechar el progresivo entendimiento con Links Hot Gossip. «Poco a poco fui conociendo más al caballo y entrando un poquito en el ambiente del concurso. Cuando llegó el desempate de la prueba individual ya estábamos más finos, nos conocíamos mejor», señaló.
«Soy Marcelo Chirico, jinete. Hago deportes ecuestres, la disciplina de salto. Mi deporte consiste en saltar a caballo un recorrido con varios obstáculos y terminarlo en el menor tiempo posible», explicó al presentarse y describir las características de su especialidad.
Su clasificación a Singapur tuvo dos etapas. Primero compitió en Uruguay, donde terminó en el primer lugar, y luego viajó a Chile para disputar una instancia sudamericana. Allí volvió a conseguir el mejor resultado y se aseguró un lugar en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Singapur.
La competencia tenía una particularidad que la diferenciaba de los torneos habituales: los jinetes debían montar caballos asignados mediante un sorteo. Por eso, el desafío no consistía solamente en competir contra los mejores deportistas juveniles del mundo, sino también en construir rápidamente una conexión con un animal desconocido.
Un caballo especial
En Singapur, a Chirico le tocó Links Hot Gossip, un caballo que había sido trasladado desde Australia junto con los demás equinos utilizados en la competencia.
La primera impresión no fue la mejor, según recordó. «Cuando vi que me tocó ese caballo en el sorteo, no te voy a decir que me desanimé, pero el panorama no pintaba tan bien como esperaba», contó.
«Es algo que hasta el día de hoy me llena de orgullo y que me hace también aspirar a un día conseguir una medalla en Juegos Olímpicos de adultos»
Aunque la medalla de Singapur ocupa un lugar central en su carrera, Chirico continúa compitiendo y mantiene la ilusión de llegar algún día a los Juegos Olímpicos de mayores y luchar por una nueva presea para Uruguay.
«Es algo que hasta el día de hoy me llena de orgullo y que me hace también querer aspirar a un día conseguir una medalla en Juegos Olímpicos de adultos», expresó.
Con la mirada puesta en una nueva edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud, el jinete también dejó un mensaje para los deportistas que tendrán la oportunidad de representar al país.
«En primer lugar, creo que lo más importante es disfrutar de la experiencia de participar en unos Juegos Olímpicos, que es algo único. El poder estar ahí ya es un gran logro», aconsejó.
Destacó especialmente la posibilidad de convivir con deportistas de todo el mundo y formar parte de una experiencia que trasciende los resultados. «Después, para la parte deportiva, prepararse lo mejor posible, intentar tener el mejor resultado posible y, obviamente, intentar ganar una medalla», señaló.
Y completó su mensaje con una reflexión que resume su propia experiencia: «Dar todo de uno para intentar el mejor resultado».







